Si alguna vez agarraste un bidón de aceite y te encontraste con una mezcla de números y letras como "5W-30 API SP; ILSAC GF-6", no sos el único al que le generó dudas. Son tres códigos distintos, cada uno dice algo diferente sobre el producto, y entender qué significan te ayuda a elegir el aceite correcto para tu auto sin depender solo de lo que dice la etiqueta.
SAE: el número de viscosidad
El código SAE (por ejemplo, 5W-30 o 0W-20) es el que más se conoce, y describe cómo se comporta el aceite con la temperatura. El primer número, seguido de la "W" (de "Winter", invierno), indica qué tan bien fluye el aceite en frío — cuanto más bajo, más rápido llega a lubricar el motor en un arranque frío. El segundo número describe qué tan espeso queda el aceite en caliente, a temperatura normal de funcionamiento. Un 5W-30 fluye bien en frío (5W) y mantiene la consistencia adecuada en caliente (30). La viscosidad correcta no es una preferencia: la define el fabricante en el manual del vehículo.
API: la categoría de servicio
La sigla API certifica el nivel de desempeño y protección del aceite — no tiene que ver con la viscosidad, sino con la calidad. Las categorías se renuevan con el tiempo: la más nueva es API SQ (vigente desde marzo 2025), pero convive con la anterior, API SP, que sigue siendo totalmente válida. Si tu auto pide API SP, estás cubierto — no hace falta buscar la letra más nueva.
ILSAC: el estándar pensado para autos a nafta
Suma exigencias de ahorro de combustible sobre la base de API. La categoría vigente más usada es ILSAC GF-6, dividida en GF-6A (viscosidades comunes: 5W-30, 0W-20, 5W-20) y GF-6B (exclusiva para la viscosidad ultra liviana 0W-16, no intercambiable con GF-6A).
Cómo leerlo en la práctica
Con Valvoline ADVANCED 5W-30 SP/CF ILSAC GF-6 GM dexos1: viscosidad 5W-30, categoría API SP, estándar GF-6A, con aprobación específica GM dexos1. Con Valvoline SYNPOWER ENV 0W-30 C2; PSA B71 2312-2018: viscosidad 0W-30, categoría europea C2, con aprobación PSA. La lógica es siempre la misma: primero la viscosidad que pide tu manual, después la categoría correcta, y por último cualquier aprobación específica de tu marca de auto.
La recomendación de siempre
Ante la duda, arrancá por el manual de tu vehículo. Si te quedan dudas sobre qué producto de nuestro catálogo corresponde a tu auto, escribinos y te ayudamos a elegir.